jueves, 20 de diciembre de 2007

EL TÓPICO DE TODOS LOS AÑOS


Nos guste o no, creamos en ello o sólo nos parezca una buena razón para tomar más copas de champaña, cava, sidra, etc. que durante el resto del año, inexorablemente llegan la Navidad y el Año Nuevo.
Para algunos es una festividad familiar; para otros, vacaciones en la nieve o en alguna playita caribeña; para bastantes, un quebradero de cabeza pensando en las comidas, los regalos, el presupuesto… Para los menos, la suerte que les sonríe en forma de lotería con premio, y para la mayoría no significan absolutamente nada. Pero sea cual sea el grupo al que pertenezcamos, en nuestra sociedad caemos en el tópico de siempre y nos deseamos cosas buenas que, como tópicos, nos salen de forma mecánica, sin detenernos a pensar en lo que decimos o escribimos en una tarjetita ideada para tal fin.
Yo soy del montón, de las que escriben eso de “…que el nuevo año esté lleno de felicidad, amor y paz”, que es el topicazo por excelencia, pero es lo que hay.
Si hubiera todo el amor que os deseo, también habría paz; y si hubiera más paz y ninguna guerra no existirían los campos de minas asesinas, las tierras desertizadas por desalmados ambiciosos, las epidemias curables, el hambre, la pobreza, las armas… ¿Quién querría fabricar armamento si nadie lo necesitara?
Si la guerra y la ambición no destruyeran los recursos de los pueblos convirtiendo un planeta fértil en una bola envenenada, habría caza y pesca, rebaños y huertos, industria y techo para todos; y cada cual podría cosechar los frutos de su propio esfuerzo. Donde hay trabajo hay comida, prosperidad, progreso, y tiempo y ganas para la cultura, que es un gran paso para conservar la salud mental y de la otra.
Si todos los hombres y mujeres tuvieran lo necesario nadie tendría que emigrar por obligación, y cada uno estaría donde le gustara estar. Y habría sitio para todos en todas las partes y no haría falta desear felicidad, porque lo más probable es que hubiera la suficiente dicha como para derrocharla.
Si hubiera toda la paz que os deseo los dioses dejarían de estar asustados del horror humano y se dedicarían a lo suyo, que es conceder gracias y dones. Ese día cambiaré el texto de la felicitación navideña y os desearé algo más original, pero de momento lamento tener que seguir con el tópico de todos los años:

A QUIENES ENTRÉIS EN ESTE BLOG OS DESEO MUCHA FELICIDAD, MUCHO AMOR Y MUCHA PAZ

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